Por: Jessica Ann Vélez Ledesma 30/enero/2026

El miedo nos hace olvidar quién está con nosotros, pero te recuerdo que, aun cuando tiemblas, Dios sigue siendo tu refugio y tu fuerza.

Y no me refiero a ese miedo que te impulsa a estar alerta y defenderte ante una amenaza. Es el miedo constante que no te permite disfrutar tu presente. El miedo es un arma que utiliza el enemigo para paralizar tu vida. Lo usa para detener tu avance en el Reino de Dios y para alejar tu confianza en Él y robarte la paz.

Su palabra nos insta a soltar ese miedo que no proviene de Dios y nos alienta a confiar en Él y en sus promesas. Cuando hacemos nuestra esta herramienta y la usamos, somos libres de ese espíritu que quiere robar nuestra vida.

Pero cuando tenga miedo, en ti pondré mi confianza. Salmos 56:3 NTV

Aún cuando yo pase por el valle oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan. Salmos 23:4

En medio del temor, tu adoración es una declaración de confianza. Activa la fe y desarma la ansiedad. No es que no debemos sentir miedo nunca, es que no debemos aferrarnos y permanecer en él.

Lucha entre la realidad y la verdad de Dios, transforma tu mente con su palabra, adora su Santo Nombre y permite que sea el Espíritu Santo quien controle tu mente y de seguro alcanzarás vida y paz. (Romanos 8:6)

No estás solo, Dios ha estado, está y siempre estará a tu lado de forma activa, no pasiva. Descansa a sus pies, cree en su cercanía, su protección y su ayuda.

El Señor es mi luz y mi salvación,
    entonces ¿por qué habría de temer?
El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro,
    entonces ¿por qué habría de temblar?
Salmo 27:1 NTV

Puntuación: 1 de 5.

Deja un comentario

Tendencias